UNIVERSIDAD SAN FRANCISCO DE QUITO
Nombre:
Gladys Quinapanta
Código: 00117382
NRC
del curso: 1254
Fecha: 1 de junio del 2015
Quién Soy Yo
Hola mi nombre es Gladys Elizabeth
Quinapanta Jerez, tengo 21 años de edad. Quién soy yo? Es la pregunta del
millón y tratare de saberlo gracias a
las preguntas las cuales, me ayudaran a
viajar hasta lo más profundo de mí, hasta encontrar mi identidad o mi verdadero yo. Las preguntas con las que
me descubriré son: ¿cómo nací y que significa la fecha en la que nací? ¿Por qué
recuerdo mi niñez en dónde solo aparecen imágenes dolorosas? ¿Trato de
entender a las personas y olvidar si me
hieren, pero a veces pierdo el control? ¿Por qué nací? ¿Cuál es el sentido de
mi vida? Estas preguntas serán analizadas y también respondidas por mi persona,
para ir desempolvando el pasado, dando a conocerme que estoy haciendo realmente
con mi vida y quien soy.
La fecha de mi nacimiento es el 27
de abril de 1994, a las 7 de la noche específicamente. Según el relato de mi
madre fui un parto normal y natural ya que no era necesario que se traslade a
un hospital. Por otra parte, el mes de mí nacimiento que es abril, en lo
personal es un mes normal como los días, no creo en los horóscopos, ni los curanderos en nada, solo en Dios,
aunque no soy evangelista solo soy una persona normal. Talvez parezco arrogante
por ser así, pero también respeto mucho a las personas que piensan diferente y
también sus inclinaciones religiosas o sus creencias. Por otro lado, creo tener
memoria imborrable no de todo, sino de una parte muy pequeña, ya que los recuerdos de los episodios cortos de mi
niñez no han desaparecido hasta la fecha.
Hasta la actualidad, en mi mente se
ilustran imágenes muy claras de las cosas que asía, como me vestían, como me cargaban en mi niñez.
Pero todos los episodios que recuerdo son muy dolorosos para mí. Cuando tenía
como 2 años de edad, edad que me lo confirmo mi mamá, recuerdo que estaba
enferma de los bronquios, en ese entonces para mí la cama era demasiado grande
y ahora que le veo es muy pequeña. Bueno, en mi memoria está claramente que
estaba en mi cabeza un pañuelo rojo y esta llorando porque, creo que no había
nadie en casa y me caí de la cama, el
dolor que sentí, lo vuelvo a sentir cuando revivo la historia
También, me acuerdo cuando estaba
gateando en la cocina, vi el rostro de mi madre morado, mientras mi tía le
ponía una cosa roja por toda la cara y no entendía las razones; ahora he preguntado a mi progenitora y me contó que
el motivo era, porque mi padre la
maltrato. Mi madre se sorprende de cómo me puedo acordar de eso, si yo era tan
pequeña en inicios para comenzar a caminar. Además, cuando tenía 5 años me
perdí en un bosque que quedaba cerca del río, ya que me aleje de mi hermano
mayor, supuestamente para encontrar a mis padres y ya estaba por anochecer.
Caminaba y caminaba, pero no lograba encontrar a mis padres, al parecer ya se
habían regresado a la casa pensando que me fui con mi hermano, la desesperación
se apodero de mí, porque en ese entonces tenía mucho miedo a la oscuridad y
llore muchísimo no sabia ni por donde vine, ni a donde me dirigía fue algo traumático, pero a la final me
encontré con alguien y creo que me reconoció y me llevo a mi casa. Por otro
lado, poco a poco me he llegado a conocerme y creo que es muy difícil borrar
algo que duele y también es duro volver a confiar en quien te hizo daño.
Olvidar y perdonar, es un lema que
me había planteado y siempre funcionaba. Cuando me convertí en una adolescente:
todo cambio. Los motivos eran el enamoramiento que me ilusiono, le brinde toda mi confianza y me
fallo. Después, de lo sucedido lo perdone y me propuse a olvidar todo,
volviendo a confiar de nuevo, pero desafortunadamente no funciono, porque se
repitió la misma historia. Desde entonces como que cambie, ya no confiaba en
nadie más, peor en la misma persona. El dolor trasforma a una persona en quien ni siquiera pensaba ser. Cuando te
fallaron, te fallaron ya no dar segundas oportunidades, pero con el pasar del
tiempo me di cuenta de que las personas tenemos derecho a equivocarnos de lo
contrario como maduraríamos, después de pasar más experiencias diferentes me di
cuenta de que cuando una persona no está segura de lo que quiere es mejor darse
tiempo y pensarlo. Todo esto lo comprendí,
al ponerme en los zapatos de los
demás y también de la persona que me fallo.
No es bueno estar alimentándonos
del pasado es mejor olvidarlo y seguir adelante. Cuando algo me pone triste, la
primera opción para mí es poner música, cantar, bailar y en ese transcurso
pensar las posibles soluciones al problema; si se trata de amor, bueno trato de
no enamorarme y ser feliz conmigo misma.
En la vida me dado cuenta de que todo hay que
ganarse y no esperar que todo ocurra de la nada. La vida es muy importante para mí, porque
gracias a ella podemos experimentar muchas experiencias no solo dolorosas, sino
también de felicidad, llena de aventura, es lo mejor que pudo ofrecernos Dios.
Cada individuo no nace por casualidad, todos tenemos un destino.
Yo soy el amante de la vida, aunque
con características medio egoístas, no flexibles, pero también tengo una parte
buena que me ayuda a seguir más allá.